
Ante más de 100 mil personas, el cardenal
Tarcisio Bertone, en representación del papa Benedicto XVI,
beatificó al mapuche Ceferino Namuncurá en el Parque Ceferiniano de la localidad de Chimpay, en la región argentina de
Río Negro. La ceremonia, que contó con la participación de grupos étnicos de Chile y Argentina, formalizó a Ceferino como el primer beato indígena de la nación trasandina y de la cultura mapuche, en general.
Durante la omilía, el
asesor del sumo pontífice entregó su mensaje y las autoridades indígenas realzaron la actividad con discursos en sus lenguas nativas, subiendo al altar para reunirse con todos los obispos latinoamericanos invitados. Además, Bertone precisó que el día de la nueva figura católica será el
26 de agosto, fecha en que nació Namuncurá, e invitó a los presentes a aprender de él "ser buenos hijos de dios y hermanos de todos".
Por su parte, durante el
Angelus en la plaza San Pedro en
El Vaticano, el mayor líder católico envió un saludo a los presentes y pidió que Namuncurá ayudará a su pueblo. Además, agregó que "con su vida, Namuncurá ilumina nuestro camino hacia la santidad, invitándonos a amar a nuestros hermanos con el amor con que Dios nos ama".

Entre los visitantes al acto, resaltó la presencia de la joven de 33 años Valera Herrera, quien hace nueve años fue la protagonista de uno de los
milagros atribuidos al reciente beato. La mujer, que durante ese tiempo padecía de un
cáncer al útero, tras encomendarse a la figura de Ceferino, experimentó una cura que, hasta la actualidad, no ha podido obtener una explicación completa por parte de los médicos.